Mil misiles en medio oriente
cuantas balas desgastadas
hacia personas inocentes
súbitamente disparadas
dicen se obediente o en tus dientes
la bala quedará varada
ruido retincente del una guerra perpetuada
tatuada en la historia de la raza humana
mientras cada vez más agobiada
la tierra llama no es escuchada
silenciada por maquinas
que cada vez la tienen más dañada
ella resiste esperanzada
de un nuevoo mañana
sin sintomas de una sociedad enfermada
mundo de contradicciones
vicios controlan corazones
decisiones someten naciones
desiguales condiciones
mas que azar al nacer
es un sintoma de la lucha
por el poder
resultado devastador
tanto al interior
como al exterior
de esta región
paises en ruinas
fronteras
que a emigrantes
tienen la
entrada prohíbida
balsas repletas
de angustia
y esperanza
de llegar
a tierra firme
el noticiario
no va a referirse
a lo que pasa
vende mas poner
mujeres desvestirse
además pa desviar
la atención sirve
venden la tierra
la naturaleza se extingue
no te preocupes quizas
el festival de viña
podrá divertirte
y ayudarte a no pensar
que hay millones en esta tierra
que la están pasando muy mal
Plagado en sintomas
se encuentra éste paisaje urbano
global enfermedad
indiferente y morboso humano
comprando de más van
no llegarán a ningún lado
necesidades innecesarias
para humanos inhumanos
Tré
26 de febrero de 2016
Pasajeros en la vida
Presente (suspiro) que de un suspiro se hace pasado
respiro que mantiene vivo
firme latido aunque el cuero esté cansado
en un planeta pavimentado
otra vez la noche ha llegado
me ha inspirado
me ha llevado
a otro lado
relajado me he encontrado
gira un disco me ha internado
tras tornados que han pasado
y se han llevado lo esperado
ha quedado olvidado
¿Que ha pasado? ¿Que ha pasado?
me he preguntado te he preguntado
¿Hacia donde haz caminado?
¿Haz amado? Haz luchado?
¿Por hacer de la vida algo magnifico
algo soñado?
algo que no valga ser
en base a dinero cuantificado
cada quien con sus creencias
y si no hay dios no hay pecado
entonces ¿que es lo malo?
observa piensa lo haz enfocado
¿y lo bueno?
mismo ejercicio observa piensa
el paisaje será dibujado
Un extraño entre extraños
un caminante calmado
un estresado por el tiempo estrujado
un nadie que aun así es alguien pues es humano
aunque como tal no sea considerado
un mundo entre miles de mundos
que en el mundo se haya situado
Hoy canto para sanarme
en el rostro el viendo logra alegrarme
a lo distante la vista se atreve a asomarse
al horizonte matices bailan flotantes
rotantes los tiempos pasajero expectante
al volante lo incierto todo puede pasar pues
nace el día a levantarse
la vida es corta
pa quedarse
póngale nowe
hay que darle
se hace camino
el caminante
el bufón del rey
logra burlarse
un problema no
puede pararte
un día está
por delante
de noche
la luna suele
acompañarte
entonces que falta
mi comadre
ganas empeño
mi compadre
Nómade el alma en el cuerpo
no mates antes de tiempo
la ilusión o la oportunidad
hoy todavía se puede cambiar
hoy todavía se puede dar más
hoy todavía viva vivo estás
entonces que más da
un nuevo comienzo recomienza
Tré
respiro que mantiene vivo
firme latido aunque el cuero esté cansado
en un planeta pavimentado
otra vez la noche ha llegado
me ha inspirado
me ha llevado
a otro lado
relajado me he encontrado
gira un disco me ha internado
tras tornados que han pasado
y se han llevado lo esperado
ha quedado olvidado
¿Que ha pasado? ¿Que ha pasado?
me he preguntado te he preguntado
¿Hacia donde haz caminado?
¿Haz amado? Haz luchado?
¿Por hacer de la vida algo magnifico
algo soñado?
algo que no valga ser
en base a dinero cuantificado
cada quien con sus creencias
y si no hay dios no hay pecado
entonces ¿que es lo malo?
observa piensa lo haz enfocado
¿y lo bueno?
mismo ejercicio observa piensa
el paisaje será dibujado
Un extraño entre extraños
un caminante calmado
un estresado por el tiempo estrujado
un nadie que aun así es alguien pues es humano
aunque como tal no sea considerado
un mundo entre miles de mundos
que en el mundo se haya situado
Hoy canto para sanarme
en el rostro el viendo logra alegrarme
a lo distante la vista se atreve a asomarse
al horizonte matices bailan flotantes
rotantes los tiempos pasajero expectante
al volante lo incierto todo puede pasar pues
nace el día a levantarse
la vida es corta
pa quedarse
póngale nowe
hay que darle
se hace camino
el caminante
el bufón del rey
logra burlarse
un problema no
puede pararte
un día está
por delante
de noche
la luna suele
acompañarte
entonces que falta
mi comadre
ganas empeño
mi compadre
Nómade el alma en el cuerpo
no mates antes de tiempo
la ilusión o la oportunidad
hoy todavía se puede cambiar
hoy todavía se puede dar más
hoy todavía viva vivo estás
entonces que más da
un nuevo comienzo recomienza
Tré
20 de diciembre de 2015
Cruces
Hay de esas veces que los focos me dan de frente, como si su
ficticia luz pudiese arrebatarme una superflua existencialidad, un
cierto palpable alejado de las sombras.
La oscuridad y sus respectivos dominios suelen escurrirse como claras aguas correntosas. Sus encuentros y desencuentros dependen de la adaptación de la paciencia, de nuestra ancestral e ignorada naturalidad.
Los laberintos suelen ser irreductibles, debido a que juegan con las orientaciones. Resulta difícil no atraparse entre dos caminos necesariamente equívocos. La pasividad y la renuncia se transforman en armas de doble filo: forjan cuando hieren.
Hoy hasta las arañas me ayudan a descomponerme, como si fuesen tumbas las ausencias prematutinas, prenocturnas, presenciales.
El momento ya no deja dormir, y se expande cada vez más invisible por entre las paredes, por entre las esquinas de mi bóveda. La confusión se hace certeza cuando se reconoce en los sueños, ambas saben sin hablar.
La salud ilumina de lejos, las pisadas son casi inexistentes, el pensamiento es reloj, la duda no espera.
La vigilia es un caos en sigilo, para quien no sabe qué está protegiendo.
A.T
La oscuridad y sus respectivos dominios suelen escurrirse como claras aguas correntosas. Sus encuentros y desencuentros dependen de la adaptación de la paciencia, de nuestra ancestral e ignorada naturalidad.
Los laberintos suelen ser irreductibles, debido a que juegan con las orientaciones. Resulta difícil no atraparse entre dos caminos necesariamente equívocos. La pasividad y la renuncia se transforman en armas de doble filo: forjan cuando hieren.
Hoy hasta las arañas me ayudan a descomponerme, como si fuesen tumbas las ausencias prematutinas, prenocturnas, presenciales.
El momento ya no deja dormir, y se expande cada vez más invisible por entre las paredes, por entre las esquinas de mi bóveda. La confusión se hace certeza cuando se reconoce en los sueños, ambas saben sin hablar.
La salud ilumina de lejos, las pisadas son casi inexistentes, el pensamiento es reloj, la duda no espera.
La vigilia es un caos en sigilo, para quien no sabe qué está protegiendo.
A.T
27 de noviembre de 2015
El Poeta
Tú crees que eres distinto,
porque te dicen poeta,
y tienes un mundo aparte,
más allá de las estrellas.
Tú crees que eres distinto,
porque te dicen poeta,
y tienes un mundo aparte,
más allá de las estrellas.
De tanto mirar la luna,
ya nada sabes mirar.
Eres como un pobre ciego,
que no sabe a dónde va.
Vete a mirar los mineros,
los hombres en el trigal,
y cántale a los que luchan,
por un pedazo de pan.
Poeta de ciertas rimas:
vete a vivir a la selva,
y aprenderás muchas cosas,
del hachero y sus miserias.
Poeta de ciertas rimas:
vete a vivir a la selva,
y aprenderás muchas cosas,
del hachero y sus miserias.
Vive junto con el pueblo;
no lo mires desde afuera,
que lo primero es el hombre,
y lo segundo, poeta.
De tanto mirar la luna,
ya nada sabes mirar.
Eres como un pobre ciego,
que no sabe a dónde va.
Vete a mirar los mineros,
los hombres en el trigal,
y cántale a los que luchan,
por un pedazo de pan.
Atahualpa Yupanqui
24 de noviembre de 2015
La piel eterna
sino que la navaja desafilada que ingenuamente
creerá haberme degollado, pues sé que desde hace un tiempo
mi cabeza se viene, ella sola, despidiendo de mi cuerpo.
Estas letras no serán la pinza que extraiga la espina,
tampoco el martillo que la entierre cual estaca.
Estas letras son vacuas,
en la medida que me signifiquen risas
o ceniza a sus costados.
Pero no han de ser, ¡no serán!
Ellas se asientan como pilares pintarrajeados,
y creo reconocer en los trazos que los cubren
otros de años más y más alejados:
el fantasma que recurre a reunir las letras de mi nombre,
los rasgos fundamentales de mi rostro.
Fue así como quise dejar algo sobre mi dorso.
La excusa de su creación como gatillo de un amor no
sincerado.
La excusa de su cristalización.
Oh! Hermano,
¿Cuándo fue que te transformaste en sonrisa y yo ceniza a tu
costado?
J. Velado
18 de noviembre de 2015
Poema numero 49
Esta mañana, mi país despertó gritando guerra
Lejos, detrás de las montanas de maletas
En el suelo aun yacen los niños que no alcanzaron responder al llamado de la libertad
Las balas que secamente cortaron sus raíces
Aquí orgullosamente las llamamos semillas de la paz
Hoy día, las ratas se vistieron de gato
Elocuentemente con lágrimas de cocodrilo
le piden al pájaro que no emprenda vuelo
Ya que el sol dejo de creer en sus hijos
Y envés de alumbrar su camino
Colericamente está quemando cada pluma que se ha dignado a bailar con el viento
Esta tarde, los gritos no han podido despertar el gigante,
y en su nombre se han construido monumentos que pronto destruirán
Los ladrillos caen, como caen mis lágrimas
Pero entre tinta y sangre, la esperanza es lo último que se pierde
Este anochecer, el fuego se quemara a si mismo
Los ancianos le vociferaran antiguos cuentos
Sus arrugas se convertirán en papel,
y sus letras volaran junto al humo de los probables
Ayer, tan solo ayer
Te destiné mis versos
Ayer,
Partiste
Ayer,
Me lamenté por ti…
Cuando hoy,
me lamento por el mundo.
Anonimx
11 de noviembre de 2015
Inmenso cubículo
en las paredes de este corte del espacio:
el baño, su silencio y su pausa.
El humano no resulta ser plaga en este fragmento.
¿Cómo así las veces que debes intentar no oír
el bullicio invadiendo los pasillos,
sino más bien descansar
el agua tumultuosa que rebota?
Sería así entonces.
Huyendo de lo que figura inevitable.
Cavando ausencia entre los contornos de cada cuerpo,
creando silencio donde prohibido nos parece.
Pero si lees lo que antes mencionabas
será porque alguien no es capaz de irse,
o de ser sin tener que asociarse.
Mis ganas de llorar son tales,
y no lloraré en este sitio,
pues de nada sirve ver cómo se va
el río a la sangre.
jvv
Manual enterrado, velado
hasta dónde llego dándole color a las cosas,
dándole color al mundo entre las noches.
Dónde acaba la necedad, se trata
de eso pues no hay límites aun
destinados a desgarrar algo más
que solo mis vestiduras.
Que quien cae junto a mi me enseñe
cómo se debe caer.
Lo estaré haciendo mal me he preguntado
más de unas cuantas veces.
O tarde estaré llegando,
porque si bien aun es de día,
hace tiempo que nos ha amanecido.
Lo mismo sucede en cada vuelo:
como si existieran, verdaderamente,
vías por las cuales
se debe surcar el aire.
Pero al final quiero
que quien se retuerce a mi lado
me indique el error
de hallarme sentado solamente.
Estando preso de mí mismo o de mi peso.
Que me invite a olvidar la gravedad
de nuestros nombres o humanidades,
Que me invite a reír simplemente.
Y reírnos, finalmente,
del vacío donde pende esta última letra.
jvv
13 de octubre de 2015
Cuarto de sol
Cándidas observaciones se azotan
contra la progresiva debilidad de tu musculatura.
Entretanto asoma, antes de germinar el llanto,
el eterno cuarto de sol, o fragmento equívoco,
que por tantos años permaneció instalado
en mis visiones y posibilidades remotas.
Que no era sino comodidad, inercia,
escalón que ya daba por sorteado.
Pero allí estaba, siempre, buscando ser luz
en una idea carente de ella.
Buscando ser verdadero, el sol.
Ese cuarto es el que hacia mí ahora se torna.
Y lo hace como si novedades de otras eras
estuvieran arribando por fin a esta parte.
Cargando la incertidumbre arraigada en ellas.
Ese cuarto vuelve, pues hay algo más fuerte
por lo que llega.
Me doy cuenta hoy que aquel largo olvido
donde estas cosas no brotaban,
se debió a la decepción consagrada,
silenciada entre ciertas capas de recuerdos.
La de no ver ese mundo sino como un mero
capricho de líneas, intentos vagos y vanos
por querer retratar algo y no poder.
Por querer vivir más allá de esto.
Decepción... como muchas otras.
Pero aquella no representó una, en realidad.
Porque consistió siempre en mi ser plasmado, incipiente,
genuino en lo erróneo y absurdo de mi acto.
Y de ahí que haya que omitir
ciertos prismas que a ratos nos traicionan.
Ahora, después de varios escalones,
puedo decir que el resto de sol que faltaba
más allá de esas puntas enroscadas,
era mi propia vida intangible.
jvv
contra la progresiva debilidad de tu musculatura.
Entretanto asoma, antes de germinar el llanto,
el eterno cuarto de sol, o fragmento equívoco,
que por tantos años permaneció instalado
en mis visiones y posibilidades remotas.
Que no era sino comodidad, inercia,
escalón que ya daba por sorteado.
Pero allí estaba, siempre, buscando ser luz
en una idea carente de ella.
Buscando ser verdadero, el sol.
Ese cuarto es el que hacia mí ahora se torna.
Y lo hace como si novedades de otras eras
estuvieran arribando por fin a esta parte.
Cargando la incertidumbre arraigada en ellas.
Ese cuarto vuelve, pues hay algo más fuerte
por lo que llega.
Me doy cuenta hoy que aquel largo olvido
donde estas cosas no brotaban,
se debió a la decepción consagrada,
silenciada entre ciertas capas de recuerdos.
La de no ver ese mundo sino como un mero
capricho de líneas, intentos vagos y vanos
por querer retratar algo y no poder.
Por querer vivir más allá de esto.
Decepción... como muchas otras.
Pero aquella no representó una, en realidad.
Porque consistió siempre en mi ser plasmado, incipiente,
genuino en lo erróneo y absurdo de mi acto.
Y de ahí que haya que omitir
ciertos prismas que a ratos nos traicionan.
Ahora, después de varios escalones,
puedo decir que el resto de sol que faltaba
más allá de esas puntas enroscadas,
era mi propia vida intangible.
jvv
4 de octubre de 2015
Recordari
Desde el primer segundo en que dejó de verlo quiso regresar a buscarlo. Andaría en su camino diciendo que allí, al final, seguía vivo. Vivo como siempre lo estuvo, sentado esta vez y charlando en un comedor.
Aunque solo alcanzó a distinguir su tronco y su gran cabeza, eso bastaba para sentirse seguro de su existencia completa. Se hallaba conversando como siempre, comiendo y bebiendo vino, más tranquilo que antes. Y ahora que no podía verlo, se contentaba con la certeza de que vivía, allá o en otra parte.
Cuánto tiempo pasaría hasta un nuevo encuentro. Ni si quiera sabía si alguna otra vez volvería a escuchar su voz. Pero iba a estar allí, de todas formas.
Sentado o bailando, siendo imagen latente.
De repente un caudal oscuro nos sorprende desde las paredes que parecían albergarnos. Es rojizo y espeso. Pero se siente bien ahora que nos impacta. La piel se refresca en esta inmersión. La mente parece estar siendo barrida, aseada.
De pronto, la imagen del primer encuentro vuelve a ser otra, la misma, pero más lúcida y brillante. A veces más aburrida y borrosa, pero al fin y al cabo es. Y escribiendo como a veces, jadeando está él, o asaltado por el sueño. Permitiendo la existencia de figuras ambiguas.
Porque si no se halla entre letras estaría entonces dormido, con lo ojos pesadamente cerrados, encontrando a su abuelo, distinguiendo su cabeza y sus ojos apacibles por sobre la copa de vino.
Luego el idiota volvería a jadear.
jvv
Aunque solo alcanzó a distinguir su tronco y su gran cabeza, eso bastaba para sentirse seguro de su existencia completa. Se hallaba conversando como siempre, comiendo y bebiendo vino, más tranquilo que antes. Y ahora que no podía verlo, se contentaba con la certeza de que vivía, allá o en otra parte.
Cuánto tiempo pasaría hasta un nuevo encuentro. Ni si quiera sabía si alguna otra vez volvería a escuchar su voz. Pero iba a estar allí, de todas formas.
Sentado o bailando, siendo imagen latente.
De repente un caudal oscuro nos sorprende desde las paredes que parecían albergarnos. Es rojizo y espeso. Pero se siente bien ahora que nos impacta. La piel se refresca en esta inmersión. La mente parece estar siendo barrida, aseada.
De pronto, la imagen del primer encuentro vuelve a ser otra, la misma, pero más lúcida y brillante. A veces más aburrida y borrosa, pero al fin y al cabo es. Y escribiendo como a veces, jadeando está él, o asaltado por el sueño. Permitiendo la existencia de figuras ambiguas.
Porque si no se halla entre letras estaría entonces dormido, con lo ojos pesadamente cerrados, encontrando a su abuelo, distinguiendo su cabeza y sus ojos apacibles por sobre la copa de vino.
Luego el idiota volvería a jadear.
jvv
10 de septiembre de 2015
Probabilidades
El otro día estuve pensando un poco en la vida de la gente, y en como todos le dan un valor distinto. Ya sea porque todas las personas son distintas, o los caminos que toma cada uno divergen constantemente. También podemos relacionar esta capacidad a la ineficiencia del humano al compartir directamente, utilizando un lenguaje como medio, y abusando un poco de la interpretación de pasada. Lo importante es que hay muchas maneras distintas de verlo, muchas posibilidades.
Es ahí cuando pienso que, al fin y al cabo, la gente no es algo en realidad muy particular. Es cierto, vivimos en un ecosistema, en el planeta Tierra. Desconocemos la existencia de vida fuera de esta y consideramos que debemos cuidar la vida como algo preciado. A veces la sociedad, el resto de los animales, todos los vegetales e incluso cada una de las bacterias que viven en nuestro mundo, nos pueden hacer pensar incluso que tenemos algo especial, algo que nos mueve y nos permite idealizarlo.
Pero si dejamos eso de lado, no diría que somos especiales. Creo que simplemente somos.
Prometeo
Es ahí cuando pienso que, al fin y al cabo, la gente no es algo en realidad muy particular. Es cierto, vivimos en un ecosistema, en el planeta Tierra. Desconocemos la existencia de vida fuera de esta y consideramos que debemos cuidar la vida como algo preciado. A veces la sociedad, el resto de los animales, todos los vegetales e incluso cada una de las bacterias que viven en nuestro mundo, nos pueden hacer pensar incluso que tenemos algo especial, algo que nos mueve y nos permite idealizarlo.
Pero si dejamos eso de lado, no diría que somos especiales. Creo que simplemente somos.
Prometeo
6 de septiembre de 2015
Planos
La guerra es evidente, y nxs insulta a cada horizonte. El sol ilumina a todxs por igual, y las manos siempre se han calentado por su centro. ¿Cómo es posible entonces, no poder sentir lo mismo al sangrar y ser heridx?
La vida es la única palabra por escuchar, transporte de todo destello, suspiro de alabante manto. Si bien la solitariedad rehuye, aún así nxs despierta a gritos.
La verdadera línea acecha nuestros corazones y se despide tierna, en cada atardecer.
"Si no es hoy, será mañana."
Nosotrxs, ilusxs, seguimos con la esperanza de que aquél día nxs descubrirá. Por mientras, mantenemos tontxs nuestros disfraces.
Anónimx
La vida es la única palabra por escuchar, transporte de todo destello, suspiro de alabante manto. Si bien la solitariedad rehuye, aún así nxs despierta a gritos.
La verdadera línea acecha nuestros corazones y se despide tierna, en cada atardecer.
"Si no es hoy, será mañana."
Nosotrxs, ilusxs, seguimos con la esperanza de que aquél día nxs descubrirá. Por mientras, mantenemos tontxs nuestros disfraces.
Anónimx
O.
Del brote había sido despojado,
no me quedaba tinta por derramar
Mis manos estaban rajadas a cada línea,
y la piedra era lo único que adentro poseía.
La piedra se había apoderado de cualquier desaire,
a cada paso, a cada peso.
Una vez la tuve en la garganta,
a punto de vomitarla por siempre,
con Dios a mi amparo,
pero ni eso logró arrebatármela.
Me la tragué lenta y sin reparo.
En otra ocasión la tuve en mi pecho
encajándose a cada respiro,
hundiéndose bajo cada llaga.
La piedra susurraba muerte,
y el susurro lo hacía propio,
de pensamiento a sueño.
Aunque no morí ni hoy muero,
el miedo fecunda,
el miedo que la piedra desplace al corazón,
si es que en las horas del insomnio,
no lo ha hecho ya.
Anónimo
31 de agosto de 2015
El día es un fierro
El dia es un fierro, y de hielo,
Una arpía cruda y maloliente repleta de escarcha,
Un par de guantes plásticos, un dado transparente,
O un montón de hormigas en la aorta.
Un paraje de plata, un pétalo triste saludando al sol,
Al beso último del muerto,
Al pavo real inocente, crepuscular y absorto
Mirando con dulzura al gusanillo que se esconde
Paranoico en la tierra.
El día es frío, elegantemente frío,
Con túnica rosa y voz de ciruela,
Extiende un manto caoba de multitudes de
Palomas lilas en la atmosfera infinita – (suspira un detente)-
Que es humana,
Metafóricamente humana.
El día que en un santiamén es puro hielo,
Hay una esperanza gris que resalta como rosa,
Bajo el primero o el último rayo de un triste sol
De vil agosto,
caía, sumiso y taciturno, el rocío
púrpura de un montón de diminutas flores.
El día, debía acabar, se tenía que acabar,
Eso iba a suceder, como un pájaro que muere solo,
Pero los muertos se me quedan en las manos,
Respirando cautos y asustados.
Una arpía cruda y maloliente repleta de escarcha,
Un par de guantes plásticos, un dado transparente,
O un montón de hormigas en la aorta.
Un paraje de plata, un pétalo triste saludando al sol,
Al beso último del muerto,
Al pavo real inocente, crepuscular y absorto
Mirando con dulzura al gusanillo que se esconde
Paranoico en la tierra.
El día es frío, elegantemente frío,
Con túnica rosa y voz de ciruela,
Extiende un manto caoba de multitudes de
Palomas lilas en la atmosfera infinita – (suspira un detente)-
Que es humana,
Metafóricamente humana.
El día que en un santiamén es puro hielo,
Hay una esperanza gris que resalta como rosa,
Bajo el primero o el último rayo de un triste sol
De vil agosto,
caía, sumiso y taciturno, el rocío
púrpura de un montón de diminutas flores.
El día, debía acabar, se tenía que acabar,
Eso iba a suceder, como un pájaro que muere solo,
Pero los muertos se me quedan en las manos,
Respirando cautos y asustados.
Hi
Pájaro muerto
Hoy estoy sin ti, de nuevo.
Veo consumirse lentamente el carbón de la estufa
Y su calor es sangre.
Me inclino a él con los ojos cerrados
Y me tiritan los párpados.
El fuego que allí arde; melancólico y viejo
Conserva mi infancia donde tímidamente
Quemaba el queso añejo al lado de mi abuelo
Que ahora es tiempo.
Tu ausencia hoy no es puñal,
Ni herida,
Ni lápida.
Vuelvo a revivir el fuego con un tibio soplido,
Y así como todo se incendia de nuevo
Arde con triste espanto
El recuerdo de tu presencia
Que pronto será ceniza, pájaro muerto.
Veo consumirse lentamente el carbón de la estufa
Y su calor es sangre.
Me inclino a él con los ojos cerrados
Y me tiritan los párpados.
El fuego que allí arde; melancólico y viejo
Conserva mi infancia donde tímidamente
Quemaba el queso añejo al lado de mi abuelo
Que ahora es tiempo.
Tu ausencia hoy no es puñal,
Ni herida,
Ni lápida.
Vuelvo a revivir el fuego con un tibio soplido,
Y así como todo se incendia de nuevo
Arde con triste espanto
El recuerdo de tu presencia
Que pronto será ceniza, pájaro muerto.
Hi
Un montón de torpes pájaros
Ahí afuera hay un montón de torpes pájaros
Posados en la copa de un árbol muerto,
Revolotean y figuran ser ceniza que dejó el otoño,
O un puñado de plumas que despojó un cisne negro.
Se miran incrédulos y no poseen escrúpulos
Para molestar a aquel árbol muerto.
Viles canallas, son epitafios de carne y plumas
Posados en las alturas de un árbol que fue y será frondoso.
El aire los agita. Tambaleándose
Se entrecruzan con el viento y parecen
Bailarinas mancas o gladiolos marchitos
Desprovistos de piedad con aquel esquelético abedul.
Un torbellino los eleva al vuelo,
Pero es efímero el tiempo de su andanza y
Vuelven graznando o como riendo al follaje lapidario que
Les sirve de aposento y fetiche mortuorio.
Tristes pájaros, grotescos hasta la médula
Son la única rosa que nos deja el invierno,
La savia de ese abedul sombrío y pálido,
La belleza metafísica del musgo.
Posados en la copa de un árbol muerto,
Revolotean y figuran ser ceniza que dejó el otoño,
O un puñado de plumas que despojó un cisne negro.
Se miran incrédulos y no poseen escrúpulos
Para molestar a aquel árbol muerto.
Viles canallas, son epitafios de carne y plumas
Posados en las alturas de un árbol que fue y será frondoso.
El aire los agita. Tambaleándose
Se entrecruzan con el viento y parecen
Bailarinas mancas o gladiolos marchitos
Desprovistos de piedad con aquel esquelético abedul.
Un torbellino los eleva al vuelo,
Pero es efímero el tiempo de su andanza y
Vuelven graznando o como riendo al follaje lapidario que
Les sirve de aposento y fetiche mortuorio.
Tristes pájaros, grotescos hasta la médula
Son la única rosa que nos deja el invierno,
La savia de ese abedul sombrío y pálido,
La belleza metafísica del musgo.
Hi
Tiempo
el tiempo es algo pasajero,
es como la corriente que pasa por un río,
como la canción repetida amada para luego odiarla,
no espera a que esté listo; por eso en su vida todos mueren,
es como el cliché más vale tarde que nunca;
nunca fallar, re-escribo en mis memorias pero qué sucederá?
quién encontrará este cadáver de palabras ya muertas por esperar?
le escribo al tiempo; el mismo que pudre mis pensamientos;
el mismo que hace que ame estar más cerca de una muerte;
el mismo que hace que esté mas vivo que nunca.
es como la corriente que pasa por un río,
como la canción repetida amada para luego odiarla,
no espera a que esté listo; por eso en su vida todos mueren,
es como el cliché más vale tarde que nunca;
nunca fallar, re-escribo en mis memorias pero qué sucederá?
quién encontrará este cadáver de palabras ya muertas por esperar?
le escribo al tiempo; el mismo que pudre mis pensamientos;
el mismo que hace que ame estar más cerca de una muerte;
el mismo que hace que esté mas vivo que nunca.
Nicolás Katriansky
28 de agosto de 2015
Soslayo
¿Quien será el siguiente en caerse de cabeza?
Ya mis dedos vigilan simetricamente al anterior, o a quién se atreva a anteceder el acto, o la voluntad de estos tiempos. Ya no conozco a nadie que se escape de la vista, ni el mínimo centímetro que de las líneas se haga sombra. Y sigue siendo ficticio, como si la forma fuera primeriza en el momento. Y el cansancio que ya nunca llega, y que a la vez pesa, pero en otros términos que rehuyen las verdades. O miedos de verdades, o cualquiera de esas varas que buscan enderezar, o palabra que se vuelve costumbre, como un espíritu animal. Nunca entendieron a los bosques, razones de abnegado.
El que vive esbrutes desliza sus candados.
O'2|3'
Ya mis dedos vigilan simetricamente al anterior, o a quién se atreva a anteceder el acto, o la voluntad de estos tiempos. Ya no conozco a nadie que se escape de la vista, ni el mínimo centímetro que de las líneas se haga sombra. Y sigue siendo ficticio, como si la forma fuera primeriza en el momento. Y el cansancio que ya nunca llega, y que a la vez pesa, pero en otros términos que rehuyen las verdades. O miedos de verdades, o cualquiera de esas varas que buscan enderezar, o palabra que se vuelve costumbre, como un espíritu animal. Nunca entendieron a los bosques, razones de abnegado.
El que vive esbrutes desliza sus candados.
O'2|3'
27 de agosto de 2015
Más allá del pulso
Ayer hablé por teléfono con mi mamá. Hablamos durante varios minutos, veintinueve si mal no recuerdo. Le pregunté cómo seguían sus dolores de cabeza. Ella me contestó que había ido al doctor en la semana, y que éste le dijo que era posible que el café le estuviera provocando tales jaquecas. Cafés y estrés.
Ella me dijo que los dolores le venían por lo general los fines de semana, cuando ya sin preocupaciones del trabajo, no tomaba café. También me dijo que en cierta medida sí estaba un poco adicta al café, pero que ahora pretendía disminuir sus dosis.
Me sorprendió sólo un poco. Me la imaginé de inmediato con su taza de café matutina.
Le dije que por qué no dejaba de consumir café y listo.
Pero me respondió que no quería, que por qué tendría que cortar con algo que a ella le gusta. Dijo que para ella, es placentero tomarse un café, y no iba a restringir ni coartar su deleite.
"Y yo que he olvidado tales sensaciones. Fue pasando el tiempo y dejé de disfrutar lo que en algún momento de mi vida disfruté. No sé cómo fue pasando, o quizás siempre lo supe, pero sólo ahora me vengo a dar cuenta. Obsesión de apartar al hombre del humano. La mente es poderosa, y ya casi totalmente obra: reproduce asco y en asco se convierte la inmaculada suciedad. Hambre de carne que se convirtió en recuerdos de esclavo, en ignorancias pasadas. La cosecha trae tantos frutos como plagas. Y yo en rata me he convertido, rata del rehuido social y del miedo civilizado. Mis manos ya no saben tocar y sólo tiemblan cuando olfateo lo que hoy es mi comida. Alimentos desechados del orden, recuerdos húmedos de vergüenza, o venganza.
Mi mamá me hizo pensar sobre el placer.
Y traté de acordarme hace cuanto no disfruto algo.
Algo que se escape a la simple supervivencia."
Anónimo
Ella me dijo que los dolores le venían por lo general los fines de semana, cuando ya sin preocupaciones del trabajo, no tomaba café. También me dijo que en cierta medida sí estaba un poco adicta al café, pero que ahora pretendía disminuir sus dosis.
Me sorprendió sólo un poco. Me la imaginé de inmediato con su taza de café matutina.
Le dije que por qué no dejaba de consumir café y listo.
Pero me respondió que no quería, que por qué tendría que cortar con algo que a ella le gusta. Dijo que para ella, es placentero tomarse un café, y no iba a restringir ni coartar su deleite.
"Y yo que he olvidado tales sensaciones. Fue pasando el tiempo y dejé de disfrutar lo que en algún momento de mi vida disfruté. No sé cómo fue pasando, o quizás siempre lo supe, pero sólo ahora me vengo a dar cuenta. Obsesión de apartar al hombre del humano. La mente es poderosa, y ya casi totalmente obra: reproduce asco y en asco se convierte la inmaculada suciedad. Hambre de carne que se convirtió en recuerdos de esclavo, en ignorancias pasadas. La cosecha trae tantos frutos como plagas. Y yo en rata me he convertido, rata del rehuido social y del miedo civilizado. Mis manos ya no saben tocar y sólo tiemblan cuando olfateo lo que hoy es mi comida. Alimentos desechados del orden, recuerdos húmedos de vergüenza, o venganza.
Mi mamá me hizo pensar sobre el placer.
Y traté de acordarme hace cuanto no disfruto algo.
Algo que se escape a la simple supervivencia."
Anónimo
...
Asumo que asumes que esto es un poema. Te equivocaste, pero no completamente. Mira, haré lo siguiente, escribiré unos cuantos versos para saciar tu hambre de "arte" y luego diré lo que tenia que decir.
La luna se equivocó
alumbró al hombre equivocado
hoy, la brisa me llevó a una tarde fría
y frente al mar, las olas me invitan a la eterna labor
de romper rocas a punta de versos
Tristan
Tristan
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