30 de septiembre de 2014

Un tamborcito

Cada noche te sentía mas cerca;
los susurros de tus manos….
el resplandor de tu silueta…..
me quitó la vista.

No puedo ver, te oigo
Ir y venir…
Sobre mi cama
Sobre mis labios, los reclamaste
Ya era tuyo…

No te fuiste
Algo te divertía
Tome tu mano
Envuelta en sangre
Mi corazón poseído
Rendido…
Eras feliz.

Isabel 

Ahora es Cuba

Y luego fue la sangre y la ceniza.
Después quedaron las palmeras solas.

Cuba, mi amor, te amarraron al potro,
te cortaron la cara,
te apartaron las piernas de oro pálido,
te rompieron el sexo de granada,
te atravesaron con cuchillos,
te dividieron, te quemaron.

Por los valles de la dulzura
si tu quieres que te toque
ahi ahi ahi te agarro
bien rico ahi ahi ahi
bajaron los exterminadores,
y en los altos mogotes la cimera
de tus hijos se perdió en la niebla,
pero allí fueron alcanzados
uno a uno hasta morir,
despedazados en el tormento
sin su tierra tibia de flores
que huía bajo sus plantas.

Cuba, mi amor, qué escalofrío
te sacudió de espuma la espuma,
hasta que te hiciste pureza,
soledad, silencio, espesura,
y los huesitos de tus hijos
se disputaron los cangrejos.


Anónimo

Sólo eres....

Que los colores de tu ánima se enreden en la lectura corporal que nos va consumiendo cada vez más a lo que llamamos amor en su más pura libertad,

Aflojo mis grilletes para sentir tu piel junto a mi piel,
atrapo los sonidos retóricos de una oscuridad penetrante,
escapo de la niebla que intenta cautivar esta sensación casi perfecta
que nos une, que nos hace corresponder,


El cuarto y el telón serán los testigos de las desenfrenadas ganas de demostrar nuestro amor en su máxima expresión,
tus besos inspiran mis letras,
tu alma abstracta insta mi mano rebelde a tomarte y añorar tus quimeras desaforadamente como dos amantes enloquecidos por la clandestinidad.

Una chispa enciende la mecha,
detonando espasmos de pasión,
mientras la acera queda marcada por la subversión de nuestro amor,
eres mi mente, eres mi lucha por la cual siempre estaré presente,
eres mi bandera de guerra con se la que ara esta tierra,
eres la rosa negra que se ha clavado en mi corazón,
aquella roza que desangra y derrama nuestro amor sobre el manto de la razón,

Eres tu la persona que nunca busqué pero que siempre desee,
eres la persona la cual hace que mis letras tenga un sentido de ser.
eres el fuego que enciende la revuelta,
eres más que la fuente del intelecto,
eres más que la fría noche de desvelo,
eres más que una utopía,
eres mi realidad y la armonía de este tictac que viene y va.....

Arlecchino

28 de septiembre de 2014

Historia

Con arena en mi piel
Al descontar el tiempo perdido
Fui dividido en cuatro partes

La primera rejuveneció
Volvió a ser fruto y semilla
Y como medusa en silencio
Partió hacia el último océano

La segunda, la mayor, cumplió
Durante los primeros años
Fue la que cuidó del resto
Del miedo agricultor

La tercera, tenía manchas verdes
Y siempre recordó el nombre de sus estrellas
Pero, por ser mestiza y azulada
Despertó sumergida en baños de luz

Y la última, hija del rey
Juró lealtad eterna a su jardín
Una patria floral que la orientó
Siempre rumbo a antiguas conquistas

Y las cuatro pequeñas
Vivieron felices en comunión

¡Mentira!
Jamás se volvieron a ver
La primera nunca regresó
La segunda nunca encontró
La tercera nunca perdonó
Y la última se suicidó

Y yo aún sigo aquí, contando puntos brillantes
Esperando a que se reconcilien sus hijos


Alto Viajero

27 de septiembre de 2014

Si olvidásemos el número 2

Si olvidásemos el número 2
El abecedario tendría 40 letras
Einstein cojearía fuera de la relatividad
Las mesas de 4 patas tendrían 5
Las de 3 solo tendrían 4
El billar gozaría de 17 bolas
Y la quinta pata del gato sería la sexta
Si olvidásemos el número 2
No habría amor de pareja
Porque pareja son 2
Y los 2 ya no existen, se olvidaron
Sería todo tan complicado como simple
Y hasta el aleatorio sufriría
Y los años serían más largos, cada uno con 556 días.
Solo Dios se salvaría de no ser olvidado
Solo por su sola i
¡Hay de nosotros si olvidásemos el número 2 y su sola i!

Johannes Sándon

Cartas a Rioma – Rompiendo el silencio

Querido Amigo:

Eran al rededor de las 4 de la madrugada cuando desperté
con una pequeña comezón en el costado izquierdo de mi pecho,
que aunque sea pequeña, bastante tenía de molesta. Me quite
la parte superior del pijama y quede atónito al ver que de
aquella superficie salpicaban recuerdos que brotaban y
manchaban de melancolía las sabanas y las frazadas de mi cama.
Al no entender la situación, rápidamente coloque mi mano en el
agujero que poco a poco se expandía y de un salto brinque de la
cama y me dirigí a la ventana más cercana, donde el viento tuvo
contacto directo con aquella comezón que carcomía cada uno de
mis poros, y con ellos los recuerdos. Cuando la comezón me fue
ya prácticamente familiar, fije mi mirada en un pequeño poro
que, envuelto en tal espectáculo, lograba mantener su pasividad
y neutralidad, sin dañarme ni molestarme con aguda picazón. Al
mirarlo más de cerca, pude ver aquel contorno circular delatado
por la tenue sombra a contra luz, seguí la circunferencia hasta
que un pequeño rallito luminoso se fragmentó con el sudor de
mi piel, chocando con mi mirada y empujándola hacia adentro.
De pronto, todo fue obscuro salvo por el túnel formado por la
luz en la cúspide del poro, que cada vez que intentaba
atravesarla con la mirada, me segaba y disolvía en microscópico
suspiro. Inmóvil e impotente no me quedo más que esperar. Allí
me senté, posando mis manos sobre mis rodillas creando una
forma de mariposa. Fue en eso que frente a mí vi pasar
súbitamente una imagen, muy familiar en cierta parte pero
que no era capaz de incorporar. Alterado y pendiente de cada
viscoso sonido que creaba mi alrededor, fui distinguiendo una
peculiar sonoridad en forma de percusión, alta y baja, alta y
baja, que sonaba y retumbaba hasta hacerme vibrar. Me
levante y guarde el silencio más preciado que nunca antes
logre encontrar en mi interior, avance y avance hasta que mis
pies descalzos palparon un pequeño borde que me susurraba
“ un paso más y caerás”. El envolvente sonido era familiar, y
casi podría asegurar que más de una vez lo he escuchado, si
no fue en una eterna noche de llantos y confesiones a mi
almohada, fue durante una exhaustiva relación sexual que
mantuvo erguido cada uno de mis pelos y mis sentidos. Al
mirar más detenidamente observe que aquel sonido provenía
de un objeto extraño, similar a un motor de pistón pero cuyos
colores semejaban los de un trozo de carne cruda, sin sal ni
orégano. Era tan rápido el movimiento que este ejercía que al
tocarlo sentí como mis manos ardían de dolor. Así entendí
que aquella comezón provenía del calor emitido por el
extraño objeto rojizo y si quería cesar aquella molestia debía
dejarlo fuera de funcionamiento. Solo por un momento logre
detenerlo, lo cual me produjo un alivio agriamente insoportable.
Decidí entonces volver a ponerlo en marcha, y
cuando esto sucedió desperté nuevamente, empapado en sudor
y me dí cuenta que aquella comezón me era grata, ya que me
volvía humano y me enseñaba a convivir con el dolor.

Johannes Sándon

Invitación a participar en el concurso literario Carlos Droguett

Los invitamos a participar en el concurso literario Carlos Droguett! 

Aquí están las bases del concurso: 
https://docs.google.com/document/d/16Mh4xlSV0Y8wpNMf_HGHkXzYLYmHlbsIJTgXCfo1H7c/edit

Aquí está la página de facebook del concurso:
https://m.facebook.com/concursoliterariocarlosdroguett?_rdr

A motivarse y participar!!